lunes, 25 de julio de 2011

FRAGIL

El amor era mío
tenia grandes ojos indefinidos,
se escurría esplendoroso por la pared.
El amor era mío
sordo
e intransferible.
De Las Notas ilegibles.

MECANISMOS

1.

Paranoia: Cárcel psicotropica del pasado, aviva el mal presagio, todo comienza con verificaciones y termina con la luz apagada del baño.


2.

Nostalgia: Clima nublado/veneno suave/dulce lascivia, polaroids texturizadas por las estaciones violentas, tormentas diagonales de humo en la piel/seis de siete días de la semana.

3.

Decepción: Rasguños secretos -empiezan a aparecer junto a otros síntomas bordeando los detalles sinuosos del rostro, las comisuras y la dentadura (delicadamente situada para sonreír) entonces el otro se convierte es esa arquitectura desastrosa, desolada, declive greco/romano triste, obsceno. Nada.

4.

Vacuidad: Contener las puertas para que no salgan los perros hambrientos a la noche, así empieza lento a planearse la desgracia de sentir la vida desde atrás y estar solo, así existan pájaros, hombres y canciones violentas, ese detalle de polvo envolvente como Hiroshima.

5.

Adversidad:Ante la adversidad piedad a la adversidad, conoces su miedo recurrente al vacío.

6.

Futuro: Golpear a la oscuridad y a la muerte, saquear sus departamentos, sabotear su ego; un acto de amor libre. Huir en limusina blanca hacia la mañana donde seguro nos esperan para vengarse.

PALABRAS DE CLOROFORMO


Acerca de Juan Carlos Onetti: escritor, uruguayo y pesimista.
Tierra de nadie, 1941.
“Pero otra vez cae rota la mano que alzaba hasta tu hombro, tu mejilla, tu labio pesado y mustio. Porque quería contarte que han pasado cosas, tantas cosas en la vida y que, sin embargo, nada, nunca pasa nada”
Leí a Onetti en mi infancia tardía, me robo el corazón y salió corriendo. Aun lo ansío.
En la página nueve, luego de los créditos y el depósito legal ya asedia el desdén proveniente de la mujer del taxi en la esquina de la diagonal, y uno vislumbra de que color serán los paisajes en ese carro en movimiento. Las pocas palabras, el deseo diluido y la necedad.
“Mueren jóvenes los que aman demasiado a los dioses” -J.C.O
Si me preguntan,
dire que le creo.


CARNICERIA

Si me tocas, se prende fuego la noche.
He estado escribiendo sobre carne y otras cosas innumerables:
-El muslo izquierdo flagelaba la cornisa brillante y oscura de la cama, el rincón aleatorio, el desorden de piel...
Existen varios tipos de carne: Esta la carne imprevisible, la alienada, la de pasión por los accidentes de transito, la carne que da de comer al hampa y cierra las heridas de las esquinas.
Yo soy mas del tipo que se llena de recuerdos
y se vuelve árbol.

De las Notas mojadas.

VELVET HEAVEN

Bosque lluvioso y floreado en pantaletas satinadas,
hogar de lobos, depredadores y empresarios,
dentro:

formas clandestinas,
bien adentro.

De Las Notas mojadas.

BRUMA

-Palabras oscuras y cotidianas remiendan el sonido de la acera y nos hace creer que somos puros e invencibles.

Sobre Haze.

Lolita era yo, con la niñez truncada en los senos, la risa en las comisuras sinuosas, verde, la valentia tiránica chorreando los muslo, multicolor, ojos entallados y animal.

HUESOS

Al revelar la piel/puntiaguda
contra la sentimentalidad
el objeto salvaje penetra la noche
haciendo surcos,
dejando los poros entreabiertos de la habitación.

Tu, objeto diagramado en el deseo visceral de sentir algo del otro lado del vidrio,

Inevitable,
te pinchas.


Notas sobre la infancia.

-Cuando Catherine Tramell taconeaba y movia sus caderas al compás… como una premisa, maquina devastadora de muslos infinitos, su perfume rubio de mujer devoraba la esencia de lo que de verdad alguna vez quisiste en serio, te obliga a mentir, a ser infiel y a fijarte bajo las faldas, sin contar el morbo por lo que hiere y lo que no existe.

PUTA

-La ciudad levanta el oxido, esa parte de si que no dice reconocer en los colores, sobre todo el frío de las estaciones turbias, milimetrada en los rincones.


PAISAJES CÓNCAVOS

Suena el teléfono descolgado desde el baño

aviva el recorrido análogo del recuerdo

descompone la hoguera,
curva la sintaxis del dolor.

El agua domina el aposento desnudo desde el ano,

el visitante acaricia, expande el humo-

sediento paladar de ciervo,
cuerpos cromados -ágiles
-
melodías insólitas babean el vidrio del esplendor

y la brisa se destapa las sienes,

su cabello cabalga aleatorio junto al jinete

-parachoques mustio

gritar en el ardor de bosques deforestados por la sed

ecos habitados por las fieras.


Del diario derretido, 2011


Nada

//ESCUPO LOS CONEJOS DE TU TRISTEZA

LA INFAMIA JAZZISTICA DE SIEMPRE//

COWBOY

He dejado de creer en ti,

sobretodo por las noches y las lagunas mentales siniestras

sacas tu borrador redondo y haces la luna trizas

como intentos de salvar el animo de escarcha,

te haces promiscuo de las conexiones del inframundo tardío

-ya deje toda la nostalgia depositada en tu axila,

hay que volver mañana y escribirlo

-Yo soy diminuta/impalpable-

los autos se abalanzan contra las ruinas

y yo pienso en todas las historias inundadas de detalles sinuosos

de otros países en post-guerra de clima oscuro

toboganes exclusivos de tu tristeza

no es tu culpa,

voy a dejar de recriminarte

la carga genética,

es la quiromancia,

son las líneas rugosas de la mano,

vaqueros culpables

sin recuerdos de caballos muertos.